Los Tercios

Bajo el término “Tercios” se conocen a las recreaciones de las unidades militares que, con este nombre, dominaron los campos de batalla durante el reinado de la dinastía Habsburgo o Austria en España.

Los tercios se formaron en las guerras de Italia de principios del siglo XVI, creándose oficialmente en las ordenanzas de Génova en 1536, cuando son nombrados por primera vez. Su disolución tuvo lugar en 1704, con la llegada de los Borbones. También en 1536 se funda el “Tercio Embarcado” y/o “Tercio de la Mar Océana”, origen de la infantería de marina española, por lo que se le considera la más antigua del mundo

Se desconoce el origen del nombre, aunque hay varias teorías. Las más comunes son estas:

– Por la composición de unidades que mezclaban tres tipos de soldados: un tercio de piqueros, un tercio de escudados (con escudo y espada) y tercio de ballesteros /arcabuceros.

– Por su número, que inicialmente sumaba tres mil soldados.

– Por los tercios “viejos”, que eran tres: Nápoles Sicilia y Lombardía.

Voluntarios Lerma
Los Voluntarios de Madrid posan delante del Palacio Ducal de Lerma, mayo de 2022.

Historia

               Los tercios estaban compuestos en su mayoría de españoles, pues a las unidades de mercenarios extranjeros se les solía dar el nombre de regimientos. Los soldados españoles juraban lealtad al rey de España, por lo que era muy raro encontrarlos sirviendo en los ejércitos de otras naciones, y menos luchando contra la monarquía española. Precisamente esta cohesión, unida a su buena coordinación de armas blancas y de fuego, les permitió dominar los campos de batalla durante 150 años.

               Entre sus hechos más notables contamos:

               – Bicoca, Pavía, Túnez (etapa de formación).

               – Mühlberg (1547), San Quintín (1556), Gravelinas (1558), Gemmingen (1571), Lepanto (1571), Asedio de Haarlem (1572), Asedio de Alkmaar (1573), Batalla de Mock (1574), Motín de Amberes (1574), Motín de Alost (1576), Batalla de Gembloux (1577), Asedio de Maastricht (1579), Asedio de Amberes (1584-85), La Felicísima Armada o Armada de Inglaterra (1587), París (1590), Sitio de Amiens (1597), Sitio de Ostende (1601-1604).

               – Asedio de Julich (1621), Asedio de Breda (1625), Nordlingen (1634), Honnencourt (1635). (Periodo de la Guerra de los 30 Años etapa “clásica” de los tercios).

               Además, debemos contar las batallas de Rocroi (1643) y las Dunas (1658) como las primeras grandes derrotas de los tercios españoles y el inicio de  su declive hasta su disolución en 1704.

Voluntarios de Madrid Lerma
Soldados, dama, mendigo y clérigo posan durante la Recreación Internacional de los Tercios. Lerma 2018.

Vestimenta

               Los soldados españoles solían vestir de forma vistosa, El señor de Brantône, noble al servicio de Francia, decía de ellos: “pasaban orgullosos como reyes; los capitanes, arrogantes como príncipes; los soldados tan apuestos como capitanes”. De ahí viene la expresión “ir muy flamenco”.

La indumentaria básica era la camisa (tipo camisón), el jubón, las calzas o calzones y las medias o calzas. En las mujeres era parecido, sólo que las calzas eran sustituidas por la falda (basquiña) y el jubón podía ser sustituido por un corpiño. Esta ropa era la de diario, pues los nobles en los actos públicos solían vestir de forma mas aparatosa, especialmente las mujeres.

En combate era muy corriente que llevasen coleto, una especie de chaleco de cuero y el característico morrión italiano. Tanto los rodeleros (soldados con espada y un escudo denominado rodela) que cubrían los flancos como la primera línea de picas (conocidas como picas húmedas) portaban coseletes de acero o cuero de búfalo.